Domingo: Día de la independencia

Estamos ya en el último fin de semana! Han sido unas excelentes 7 semanas de estudio, de aprendizaje y de crecimiento personal. No quisiéramos que este viaje se acabara pronto, pero seguimos sacando adelante nuestros trabajos y nuestros proyectos para desarrollar nuestras habilidades como investigadores y como estudiantes.

Este es el último sábado que estaremos en Ithaca. La próxima semana seguramente les estaré escribiendo de nuevo desde Bogotá. Por ahora quisiera contarles lo que hice el pasado domingo, que fue un día muy bonito e interesante en el que conocimos más sobre Ithaca pero también pudimos conocer gente nueva e interesante.






Por la mañana, ya que el día anterior habíamos llegado tarde, no me levanté propiamente temprano. Luego de hacer pereza un rato, cuadré con Natalia para caminar por Cascadilla, a donde ya había ido previamente con Santiago, y luego de esto subiríamos a Ithaca College. El espacio es, de nuevo, supremamente agradable para hacer una caminada y para refrescarse frente al calor, que es bastante. El domingo la temperatura subió casi hasta los 32º, algo a lo que uno no suele estar preparado en Bogotá.




Después de bajar por Cascadilla caminamos por Ithaca hasta llegar a Ithaca college, no sin antes recibir mucho sol por una hora y una lluvia excesiva por la hora siguiente. Entramos al polideportivo de esta universidad a secarnos un poco y a esperar a que escampara, pero ya estábamos lo suficientemente mojados como para que importara. Lo más irónico de la situación es que apenas salimos del coliseo, en el que no estuvimos más de 20 minutos, el sol volvió a salir y el día estaba radiante de nuevo.




Luego de volver a la universidad nos cambiamos de ropa, nos secamos y salimos hacia el parque Stewart, donde ya habíamos estado anteriormente. La idea era encontrarnos con otros colombianos asociados con la universidad para celebrar el 20 de julio como nunca lo habíamos hecho en Colombia.




Fue muy bonito poder compartir experiencias de vida, conversar un rato, comer comida más criollita (bocadillo, mazorca, entre otras), y compartir en un sitio tan agradable como el parque. Además de esto pudimos disfrutar de un concierto de acordeón, que fue acompañado por las voces de Laura, de Leidys y de Daniel Rojas, quien es un estudiante doctoral acá en Cornell.

Volvimos en la noche al dormitorio, recargados y con alegría para empezar una nueva semana, de la cual les escribiré pronto.

Un abrazo para todos,

Juan

Comments

Popular posts from this blog

Jueves: nexo global + Viernes: astronauta

Lunes: Cascadilla

Martes: la princesa Ida