Seguridad industrial

Hola! Muchas gracias por seguir y leer mi blog. Estoy muy agradecido y motivado por seguir contándoles esta experiencia de la que estoy disfrutando cada detalle. Les cuento que hoy por fin se pudo ver el cielo azul después de tanto gris, y eso me hizo muy feliz. Por la mañana fuimos a desayunar todos juntos, y luego visité la biblioteca Uris, que está ubicada en el edificio que también alberga a la torre. En Cornell hay tantos libros que básicamente las estanterías de la biblioteca Uris están escondidas en un edificio que tiene un ascensor viejísimo y un poco miedoso, para ser sincero.



Los tiempos de préstamo para un libro son sobrehumanos! Yo no podía creer que después de prestar un librito, me dijeran que la fecha de retorno era el 22 de julio. Es una oportunidad grandiosa, y esta universidad se lo toma en serio.


Luego de esto estuve en el laboratorio por la tarde. El profesor, Jin, y su estudiante posdoctoral, Chris han sido supremamente amables conmigo. Lo mismo puedo decir de Chengyu, una estudiante doctoral. Hoy tuve la oportunidad de estar en la toma de datos y en la medición de un experimento que involucra el uso de cavidades resonantes. Todo el material que hay en el laboratorio es tan abundante que no puedo evitar pensar en lo mucho que apreciaríamos tener tanto material en los laboratorios de los Andes. Esto me hace sentir muy agradecido con la universidad, que me ha permitido vivir esta experiencia.

Estuve en el laboratorio hasta las 6 de la tarde. He decidido llamar a esta entrada seguridad industrial luego de este póster, que vi en el laboratorio pegado en una puerta:


La gente se agacha a recoger las cosas con los ojos abiertos! No tapan el láser! He tenido un par de sustos por cuenta de eso. Sin embargo, Chris ha notado que me han entrenado muy bien en laser safety.

Luego en la tarde mis compañeros fueron al Dairy bar (bar lácteo) a comer helado. Como yo salí tarde del laboratorio, no logré encontrar el bar abierto, que por lo demás estaba lejísimos. Logré, sin embargo, dar una vuelta por otra parte de la universidad. Como Jesús Prada (un compañero de acá) diría, perderse en esta universidad es de lo mejor que le puede pasar a uno.




Al final en la tarde fuimos algunos a Collegetown a buscar algo de comer, con Maydel, una chica cubana que estudia psicología y también vino a Cornell como parte del programa. Aunque no está muy nítida, nos tomamos una foto con el arco de entrada de la universidad:


Luego estuvimos un rato conversando en los dormitorios y algunos fueron a bailar salsa. Creo que mi ida a bailar salsa la dejaré para un día con menos trajín que el de hoy.

Un saludo y gracias por leerme,

JR.


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